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jueves, 23 de abril de 2009

San Jordi III

En anteriores capítulos....

Otro año más nos encontramos (sí, es una catalanada) en el día de las campanas del curro (sí no tienes guardia, como alguno que me conozco) y el escaqueo profesional. Para algunas un día machista, por aquello de precio comparativo rosa-libro (para esas advertir que la novedad este año es una rosa congelada en un bloque de hielo - toda una metáfora, si señor - que sale entre 40-50 Euros), para otros un día excelente para comprar libros más baratos (no, para mi ya no, ya no tengo sitio ni para un libro más), para todos un día genial para darse una vuelta (¡por fin un día de sol!) pero... siempre hay alguien que u odia el sol u odia a su pareja u odia no tener pareja u odia leer u odia San Jordi u odia todo, en general como concepto. Para ellos Takolandia, siempre antentos a las necesidades absurdas, ha creado.

El OTRO día de San Jordi
10 cosas que hacer si odias San Jordi.

1.- Ves a la Rambla y saluda a todas las personas del mundo que veas (hombre, mujeres) con un fuerte abrazo y diciendo "Jooooooooooooordiiiiiiiii... ¡joder, cuanto tiempo!"

2.- Ves a un puesto de libros y ponte a mirar libros. Prueba la capacidad de doblez de las páginas. Si algún comerciante te pregunta algo di que eres de control de calidad. Si nadie te pregunta nada, roba el libro.

3.- Crea una versión de Teo que sea "Teo en el bar, con sus amigotes" o "Teo se va de putas" y haz que te lo firmen TODOS los escritores. Si alguien te pregunta algo comenta que es el mejor libro de la historia.

4.- Declárate a alguien de tu propio sexo con una rosa y cantando “En todo musical” (debes hacer tú las dos voces) de Spamalot, con el fondo del castillo incluido.





5.- Compra un caballo, ponle armadura, ponte otra a ti, compra una lanza. Cabalga derrotando a los infieles (todo aquel que ande). De manera opcional contrata a una colla de diables para hacer un happening que incluya una lucha a muerte.

6.- Monta una parada de rosas invisibles y libros de otra dimensión. Consigue que te las compren. De manera opcional disfrázate de mono gorila.

7.- Busca a los más catalanistas para convencerles que San Jordi es una caca y lo que mola de verdad es San Valentín.

8.- Molesta a todos aquellos que se ponen melosos con un discurso sobre la crisis “que hacéis besándoos, tendríais que estar trabajando para salir de la crisis”.

9.- Crea un universo alternativo en el cual para comprar un libro más barato no tengas que aguantar el sudor de millones de personas ni el mal humor de los vendedores.

10.- Crea un libro mediático (es la mejor manera para que todos los que aman Sant Jordi de verdad de odien).

miércoles, 23 de abril de 2008

Sant Jordi II

Aquellos que conocéis alguna tradición catalana os sonará nuestra festividad dedicada al amor y al capitalismo: Sant Jordi (actualmente mutada a Día del libro en muchas partes).


Claro que si lo explico brusca y secamente es, quizá, por ser mi primer Sant Jordi en el que no podré disfrutar del paseo por las Ramblas (otra manera que tiene Barcelona para hacerte notar que no estás solo). Eso si… mi visita a la librería para aprovechar el descuento especial de Sant Jordi (cony, som catalans) no se escapa.

Feliz Sant Jordi a todos, elegir rosa y/o/u libro, como os plazca.

lunes, 23 de abril de 2007

Sant Jordi

Varias veces he comentado la idiosincrasia catalana. La manera de volver a repetir mi teoría es explicar un poco sobre la fiesta de Sant Jordi.

Que el día veintitrés de Abril Cataluña celebre su festival del amor particular es el primer síntoma de nuestras ganas de llevar la contraria. Nuestro día de los enamorados es hoy, Sant Jordi (lo siento… decir San Jorge – y uno de mis grandes amigos se llama así – me griñola – sí, es una catalanada - ). El segundo ejemplo es, desde mi punto de vista, que esta festividad no es festiva eso (y el onze de septiembre en el que - tornaran els segadors - celebramos una derrota) también es sintomático. Así, pues, hoy todo el mundo intenta tener un momento de escaqueo para darse una vuelta por las mil paradas de libros y las tres mil de rosas (compre rooosaaaas… me las quitan de las maaaaanoooos)… pero… vamos a ver… ¿alguien no sabe de dónde viene todo esto? Vale… ¿a quién le interesa?

Aquí... Santa Georgina

Pero el cachondeo no acaba ahí. El caballero resulta que es de Capadocia. Vale… ¿cómo un turco encarna la nacionalidad catalana? (otro ejemplo de idiosincrasia catalana… si fuera un polaco tendríamos el chiste aún más fácil) Vamos… seguro que no llegó a Cataluña en un jet o cabalgando. Se ve que a Sant Jordi ya estaba presente en Grecia (cosa fácil… en Grecia estaba presente TODO… al menos en un inicio, ¿verdad?). Nuestro amigo murió decapitado por profesar su fe, pese al edicto de persecución contra los cristianos… y se le hace mártir (aunque no tengan bien claras las razones). Y ahí se queda.

Pero… claro... luego está la leyenda.

Sant Jordi luchó contra un dragón muy feroz, que echaba fuego por la boca y tenia prisionera a una princesa… luchó con su espada hasta vencerlo, y liberó a la princesa.


Un dragón con contrapeso en las alas... y cola para mantener el equilibrio.

Después Sant Jordi es escogido por el Conde de Barcelona Borrell II para decorar sus armas. Borell explicaría que, con la ayuda de tan sólo nueve hombres (nada de trescientos, nada), fue posible recobrar la capital mediante la intervención de Sant Jordi, envuelto en una nube, cabalgando en un caballo blanco y blandiendo un rayo por espada (jo... yo sólo quiero que me toque el euromillón y no me toca... claro que, quizás, debería jugar)... los guió en la lucha. O en el año 1094 Pere I gana un batalla gracias a Sant Jordi… y los soldados del reino honraban al santo patrón e instituían órdenes de caballería (que tomaron parte de las Cruzadas).

El concepto dragón es muy amplio.

Pero, si has visto alguna vez la diada de Sant Jordi, a estas alturas debes estar preguntándote. ¿Sientes como que falta algo verdad?... Cierto. La diada se Sant Jordi se basa en un intercambio de regalos: rosas y libros. La norma indica que la chica recibe del amigo y/o/u jefe y/o/u compañero y/o/u bueno, lo que sea, una rosa. El chico un libro. A ver situemos ambos.


La capa también es de metal.

Que... a todo esto... tanto Sant Jordi matando a un dragón... ¿habeís observado el tamaño de los dragones?

Sant Jordi matando a la salamandra.

Todo el mundo se pone, más o menos, de acuerdo: seguro que todo nació con un excedente de rosas (o quizás con las clásicas ferias florales de primavera) o en el regalo, en forma de flores, que se hacía, en la iglesia, a las mujeres.

Y lo de los libros... una genial idea de algún librero que también observó la Unesco. Tal día como se rememora a Cervantes, Skakespeare, Pla...

Así, pues, en resumen... a lo que quería llegar.


FELIÇ SANT JORDI