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viernes, 19 de octubre de 2007

El juicio final

Dedicado a Úrsula, claro.

- Perdone, señorito fiscal.

- Señor fiscal, Sir Villet.

- ¿Fastidia, verdad?

- Señora Úrsula, por favor.

- No fue bien-bien así.



- Resulta que las mujeres estaban todas en la piscina, disfrutando de los chorritos.

- Pero... ¿no es cierto que estava usted especulando con suelos en la isla de Tenerife?





- Eso es verdad...

- ¿Lo está escuchando, señor juez?

- Pero al final querían hacer las casas con piedras volcánicas y no llegamos a ningún acuerdo... los terrenos se los quedó un inglés.



- Pero... Entonces, señorita...

- Señora.

- ...señora Úrsula, explíqueme los continuos cambios de coche.







- ¿Continuos?

- Tenemos registrados hasta doce cambios de vehículos.

- Protesto señoría… ¿Cómo puede saber el fiscal eso? ¿Acaso pusieron un detector a mi defendido?

- Se lo pusimos a la señorita, Towsend.

- Señora.

- De todas maneras sólo tuvimos un coche no doce, señorito fiscal.

- Señor fiscal… ¿entonces?

- Perdone… ¿no se referirá un aparato que Úrsula escondía en un pendiente?

- …

- Más que nada… ese aparatito se lo puse al mecánico de la empresa de alquiler de coches.

- ¿Y el robo de los gigantes?



- Señoría.

- Señorío, dígame señor Towsend.

- Eso es un fotomontaje y además de los malos. Aparte de ser un juego de palabras de los peores.



(murmullo general)

- Parece, queridos espectadores, que el fiscal ha perdido los papeles...

- Bah! Seguro que robó algo... aunque sea el mando de la tele o las toallas.

- Pues no... más que nada nos hicieron poner una fianza y, para esas cosas, uno es muy catalán y lo devolvimos.

- ... e intenta buscar alguna razón para cazar a Sir Villet, que le contesta tan tranquilo...

- O al menos estafó en algún cambio... o algo....

- No merecía la pena... los pobres ni siquiera cobran el IVA.

- Silencio, por favor. Silencio en la sala. Querido fiscal... viendo las "pruebas" que aporta me veo obligado a dar este caso por cerrado... Sir Villet, está usted libre...

- Pero la señora Úrsula....

- Señorita para usted.

- Pero.... ¿ni siquiera puedo denuciarle por ir a todos lados en chancletas? ... ¿o por hacer dos post de Tenerife y no poner una mísera foto del Teide?

- Perdone, señor juez.

- Dígame Towsend.

- Nada... que quiero justificar mi presencia aquí.


martes, 16 de octubre de 2007

El juicio inicial

- Saludos, les hablamos en directo desde la sala del juzgado de primera instancia. Representantes de todos los cuerpos policiales, todas las cadenas que han conseguido acreditación, curiosos, correveidiles, vendedores y un turista despistado llenan la sala. Sir Villet está en al banco de los acusados, con Towsend como abogado.

- Silencio en la sala, por favor. Silencio en la sala. Frederick Villet de Montjo, alias “Sir Villet” ha sido usted convocado para responder por los crímenes que ha realizado en la isla de Tenerife. ¿Cómo se declara su defendido?

- Mi defendido está interesado en saber qué crímenes ha cometido.

- Dígale a su defendido que no se haga el tonto.

- Dice el juez que no se haga el tonto.

- Dígale al juez que no es mi intención.

- Dice que no es su intención.

- Dígale a su representado que tenemos pruebas concluyentes.

- Dice el juez…

- ¿Vamos a perder mucho tiempo con la tontería? ¿O acaso es esto un homenaje a Woddy Allen?

- ¿Puede decirme la razón de su viaje, Sir Villet?

- Y tanto. Desde que Einstein, con su teoría de la relatividad, dijo que se podía viajar en el tiempo he intentando viajar lo máximo posible con tal de volver a mi juventud para volver a robar mi primer estuche. Pero lo máximo que he conseguido por ahora es robar unas horas. Esta vez sólo era una, señor juez.

- Usted mismo. Se le acusa de llevar droga en una roca volcánica de Teide.

- Lástima que me quitaran las rocas en el aeropuerto y no lo puedan probar.

- Bueno tenemos otras pruebas. Fiscal, puede usted llamar al primer testigo.

- El fiscal llama a declarar a Úrsula.

- ¿Jura usted decir la verdad…

- Mmmm, esto es una sorpresa señor Towsend.

- ¿Hay algo que no sepa Sir Villet?

- Oh, no se preocupe, todo aquello que no sepa lo sabrá en breve.

- Lo juro.

- Señorita Úrsula.

- Señora.

- Señora Úrsula explíquenos usted que ha realizado la última semana.

- He estado de viaje con Sir Villet por Tenerife.

(murmullo general)

- Debería habérmelo dicho.

- ¿Quién lo iba a suponer? No puede uno desconfiar del universo.

- En su caso debería.

- Entonces no le hubiera contratado.

- Hubiese sido lo mejor.

- Señores este es un golpe que nadie esperaba, el fiscal ha conseguido que una persona fuera de viaje con Sir Villet. Podemos ver, por la cara de sorpresa del jefe de comisaros, que esto se ha realizado a expensas de los cuerpos de seguridad.

- Silencio en la sala. Silencio en la sala.

- Señorita Úrsula.

- Señora.

- Señora Úrsula, ¿es cierto que Sir Villet fraguó sus planes en un baño turco?