LA ERA DE LA REALIDAD
Capítulo 3: La verdad.
Voy dando tumbos por la especie de túnel, y aunque cada vez me acerco más a la salida, más me cuesta.
Solo unos metros más. He de medio taparme los ojos.
Estoy en el exterior. Los informes tenían razón.
Caigo sobre mis rodillas para observar que estoy en medio de una ciudad toda cubierta por óxido, coches, aceras, todo. Todo tiene un color naranja y gris antinatural. Me recorren varios escalofríos hasta que consigo ponerme en pie para volver a agacharme y vomitar todo lo que había ingerido. Mi cabeza me da vueltas.
Vuelvo a medio entrar en el túnel por el que acabo de salir. Pero algo me para y me obliga a salir, pisar la ceniza oxidada que lo cubre todo. El cielo…..no es azul. No hay nubes, no hay nada. Es todo blanco.
Empiezo a andar sin rumbo, con la misma expresión de un niño de campo que ve por primera vez la ciudad. Esto no debería de ser así. No dejo de repetirme eso. Mi cerebro no lo admite. Me siento en lo que anteriormente era un banco. Y descubro que la capa de ceniza y óxido se come la superficie de todo lo que toca. Me levanto por temor a que me produzca algún mal.
Como un borracho desorientado me dirijo a lo que debió de ser un kiosco. Está cerrado. De un golpe seco arranco la cadena que impide abrirlo. La ceniza naranja ha hecho su trabajo. Me meto dentro y no se por que, pero vuelvo a cerrar la puerta que tenia el cierre. Mi primer instinto es buscar un interruptor…el cual encuentro colgando del techo. Tiro de la cuerda pero no ocurre nada. Al tirar por segunda vez arranco un trozo del techo del malogrado fuerte.
Al caer el trozo del techo, se abre el consiguiente agujero por el que entra toda la luz que necesito para ver claramente. Hay periódicos y revistas por todos lados. Y empiezo a leer, mis ojos se mueven inhumanamente rápidos. Y localizo algo que me paraliza el alma. “El gobierno decide poner en marcha la evacuación masiva de todo ciudadano que aporte alimentos y suministros para su manutención mientras dure el ataque.” “El gobierno asegura que como medida cautelar borrará la memoria de todos los que sean clasificados aptos para la reclusión, así como los que no sean recluidos para evitar que el enemigo asimile los conocimientos necesarios para entrar en las bases subterráneas, y así asegurar el posterior resurgimiento.”
Un sudor frío me recorre la columna. Estoy hiperventilando. Pego un salto y corro en dirección a la habitación, a mi única salvación.
Gracias a Dios estoy llegando.
Ya veo la entrada, estoy sudando y jadeando. La carrera me ha costado, aunque no lo note. Solo unos cuantos metros más.
De repente algo empieza a silbar detrás de mí. Solo me quedan varios metros. El silbido se hace más fuerte. He de mirar.
Lo hago y me arrepiento en ese mismo momento. Una masa negra y plateada, espesa como aceite de motor, desafía la gravedad y se erige ante mí. Sigue silbando.
Empiezo a andar lentamente de espaldas. He de llegar a la habitación. He de llegar.
Esa masa se mueve al mismo tiempo que yo y recorre la misma distancia. Apoyo la mano en la pared de mi derecha para no tener que mirar atrás y ver donde está la entrada.
Consigo llegar al hueco que me llevará a mi salvación de esa abominación.
Despacio. Muevo mi cuerpo lateralmente cuando, de repente, un fogonazo de líquido sale despedido de esa cosa. Intento quitarme las gotas de la ropa, me desnudo a toda rapidez. Se acabó. Salgo corriendo en dirección a la pequeña entrada de mi habitación. El monstruo líquido no entra. Se queda en el principio del túnel.
Esbozo otra sonrisa victoriosa cuando me giro y me doy cuenta que el fogonazo de líquido no tenía como finalidad impregnarme, sino lanzar una parte de si mismo para cortarme la salida. Ahora la monstruosidad se convierte en dos.
Vuelvo a caminar de espaldas. No veo escapatoria posible. A medida que doy un paso para atrás el silbido me ensordece cada vez más.
Noto… noto algo frío en mi espalda…
No me puedo mover.
Mi cuerpo no me responde… mis brazos empiezan a ponerse en cruz…
¿Por qué? Solo dime el porqué.
¿QUIERES SABER EL POR QUÉ? ERES EL PRIMERO QUE ME LO PREGUNTA, DESPUÉS DE REVISAR TODA VUESTRA HERENCIA GENÉTICA, SOLO UNO DE VOSOTROS ME HACE LA PREGUNTA CORRECTA.
Esa voz. Le habla directamente a mi cabeza. Increíblemente estoy tranquilo, en paz. ¿Es esto la muerte?
NO. NO ESTAS MUERTO.
ESTÁS EN UN ESTADO PREVIO A LA MUERTE, ESTOY RETRASANDO ESE MOMENTO, EN EL QUE ASIMILARE TODO LO QUE SABES, TODO LO QUE SABE TU CUERPO Y TUS CELULAS. PERO ANTES RESPONDERÉ A TU PREGUNTA.
MATASTEIS A SANGRE FRIA A MI HIJO. SENTÍA PREDILECCIÓN POR VOSOTROS Y LE MATASTEIS. SOLO OS QUERIA BIEN. Y AUNQUE LE ADVERTÍ QUE ERAIS UNOS BÁRBAROS, ÉL QUISO ADOCTRINAROS. QUISO QUE FUERAIS MEJORES. Y SIN ÉL, MIRA EN LO QUE OS HABEIS CONVERTIDO. EN CELULAS GIGANTES QUE SE DESPLAZAN POR UN PEQUEÑO MUNDO COMO UN CANCER. DESTRUÍAS EL MUNDO Y A VOSOTROS MISMOS SIN MI AYUDA. AL FINAL LOS DONES QUE OS DI FUERON EN MI CONTRA Y DESCUBRISTEIS COMO HUIR.
No… no lo entiendo. No hemos matado a nadie de tu raza… hubiera salido en todos los medios de información… no lo entiendo.
EN ESO HE DE DARTE LA RAZÓN. Y DEBERÉIS PERDONAME, PERO HE LLEGADO CON CASI DOS MIL AÑOS DE RETRASO.
Dejo de respirar… no se cuanto aguant
Voy dando tumbos por la especie de túnel, y aunque cada vez me acerco más a la salida, más me cuesta.
Solo unos metros más. He de medio taparme los ojos.
Estoy en el exterior. Los informes tenían razón.
Caigo sobre mis rodillas para observar que estoy en medio de una ciudad toda cubierta por óxido, coches, aceras, todo. Todo tiene un color naranja y gris antinatural. Me recorren varios escalofríos hasta que consigo ponerme en pie para volver a agacharme y vomitar todo lo que había ingerido. Mi cabeza me da vueltas.
Vuelvo a medio entrar en el túnel por el que acabo de salir. Pero algo me para y me obliga a salir, pisar la ceniza oxidada que lo cubre todo. El cielo…..no es azul. No hay nubes, no hay nada. Es todo blanco.
Empiezo a andar sin rumbo, con la misma expresión de un niño de campo que ve por primera vez la ciudad. Esto no debería de ser así. No dejo de repetirme eso. Mi cerebro no lo admite. Me siento en lo que anteriormente era un banco. Y descubro que la capa de ceniza y óxido se come la superficie de todo lo que toca. Me levanto por temor a que me produzca algún mal.
Como un borracho desorientado me dirijo a lo que debió de ser un kiosco. Está cerrado. De un golpe seco arranco la cadena que impide abrirlo. La ceniza naranja ha hecho su trabajo. Me meto dentro y no se por que, pero vuelvo a cerrar la puerta que tenia el cierre. Mi primer instinto es buscar un interruptor…el cual encuentro colgando del techo. Tiro de la cuerda pero no ocurre nada. Al tirar por segunda vez arranco un trozo del techo del malogrado fuerte.
Al caer el trozo del techo, se abre el consiguiente agujero por el que entra toda la luz que necesito para ver claramente. Hay periódicos y revistas por todos lados. Y empiezo a leer, mis ojos se mueven inhumanamente rápidos. Y localizo algo que me paraliza el alma. “El gobierno decide poner en marcha la evacuación masiva de todo ciudadano que aporte alimentos y suministros para su manutención mientras dure el ataque.” “El gobierno asegura que como medida cautelar borrará la memoria de todos los que sean clasificados aptos para la reclusión, así como los que no sean recluidos para evitar que el enemigo asimile los conocimientos necesarios para entrar en las bases subterráneas, y así asegurar el posterior resurgimiento.”
Un sudor frío me recorre la columna. Estoy hiperventilando. Pego un salto y corro en dirección a la habitación, a mi única salvación.
Gracias a Dios estoy llegando.
Ya veo la entrada, estoy sudando y jadeando. La carrera me ha costado, aunque no lo note. Solo unos cuantos metros más.
De repente algo empieza a silbar detrás de mí. Solo me quedan varios metros. El silbido se hace más fuerte. He de mirar.
Lo hago y me arrepiento en ese mismo momento. Una masa negra y plateada, espesa como aceite de motor, desafía la gravedad y se erige ante mí. Sigue silbando.
Empiezo a andar lentamente de espaldas. He de llegar a la habitación. He de llegar.
Esa masa se mueve al mismo tiempo que yo y recorre la misma distancia. Apoyo la mano en la pared de mi derecha para no tener que mirar atrás y ver donde está la entrada.
Consigo llegar al hueco que me llevará a mi salvación de esa abominación.
Despacio. Muevo mi cuerpo lateralmente cuando, de repente, un fogonazo de líquido sale despedido de esa cosa. Intento quitarme las gotas de la ropa, me desnudo a toda rapidez. Se acabó. Salgo corriendo en dirección a la pequeña entrada de mi habitación. El monstruo líquido no entra. Se queda en el principio del túnel.
Esbozo otra sonrisa victoriosa cuando me giro y me doy cuenta que el fogonazo de líquido no tenía como finalidad impregnarme, sino lanzar una parte de si mismo para cortarme la salida. Ahora la monstruosidad se convierte en dos.
Vuelvo a caminar de espaldas. No veo escapatoria posible. A medida que doy un paso para atrás el silbido me ensordece cada vez más.
Noto… noto algo frío en mi espalda…
No me puedo mover.
Mi cuerpo no me responde… mis brazos empiezan a ponerse en cruz…
¿Por qué? Solo dime el porqué.
¿QUIERES SABER EL POR QUÉ? ERES EL PRIMERO QUE ME LO PREGUNTA, DESPUÉS DE REVISAR TODA VUESTRA HERENCIA GENÉTICA, SOLO UNO DE VOSOTROS ME HACE LA PREGUNTA CORRECTA.
Esa voz. Le habla directamente a mi cabeza. Increíblemente estoy tranquilo, en paz. ¿Es esto la muerte?
NO. NO ESTAS MUERTO.
ESTÁS EN UN ESTADO PREVIO A LA MUERTE, ESTOY RETRASANDO ESE MOMENTO, EN EL QUE ASIMILARE TODO LO QUE SABES, TODO LO QUE SABE TU CUERPO Y TUS CELULAS. PERO ANTES RESPONDERÉ A TU PREGUNTA.
MATASTEIS A SANGRE FRIA A MI HIJO. SENTÍA PREDILECCIÓN POR VOSOTROS Y LE MATASTEIS. SOLO OS QUERIA BIEN. Y AUNQUE LE ADVERTÍ QUE ERAIS UNOS BÁRBAROS, ÉL QUISO ADOCTRINAROS. QUISO QUE FUERAIS MEJORES. Y SIN ÉL, MIRA EN LO QUE OS HABEIS CONVERTIDO. EN CELULAS GIGANTES QUE SE DESPLAZAN POR UN PEQUEÑO MUNDO COMO UN CANCER. DESTRUÍAS EL MUNDO Y A VOSOTROS MISMOS SIN MI AYUDA. AL FINAL LOS DONES QUE OS DI FUERON EN MI CONTRA Y DESCUBRISTEIS COMO HUIR.
No… no lo entiendo. No hemos matado a nadie de tu raza… hubiera salido en todos los medios de información… no lo entiendo.
EN ESO HE DE DARTE LA RAZÓN. Y DEBERÉIS PERDONAME, PERO HE LLEGADO CON CASI DOS MIL AÑOS DE RETRASO.
Dejo de respirar… no se cuanto aguant


