martes, 2 de enero de 2007

R de Reír

He de advertir (no puedo evitarlo: explico, contra-explico y recontra-explico… y una de mis coletillas más famosas es decir “¿me entiendes?”, no por dudar de la persona a la que me dirijo… es por miedo a no saber explicarme) que este Abecedario esta vivo. Sí. Tengo, por supuesto, un archivo en el que voy poniendo las letras que he hecho y las que me quedan por hacer. Actualmente ese archivo, además de las publicadas, tiene la G, la T, la F, la P y la I. Para más inri, están completas desde hace cosa de una o varias semanas… pero aún no las he empezado a escribir. ¿Por? Bueno… alguna de ellas tiene fecha de publicación tardía y para otras me pasa que, de repente, se me ocurre otra mejor. Y para la R me pasó que...

Duschgel dijo...

Tako, yo diría que de orgasmos menores sí has hablado, y creo que acertadamente. Pero, ¿realmente has hablado de los orgasmos, de los sexuales? Sí que has hablado sobre cuestiones de sexualidad, pero no sobre el orgasmo en sí.


¿Y por qué no hablas sobre ti mismo? Al fin y al cabo, creo que los bloggers son "colegas". O tal vez tengas un "amigo" entre ellos que te conozca ;-)

Un besote.


Cuéntame dijo...

Estoy de acuerdo con Duschel: ¿Y por qué no hablas sobre ti mismo?.
Yo no necesito un mapa..., porque al acordarme de ti, siempre te encuentro, tengo un aparato que detecta los metales preciosos jejeje.
Háblanos sobre el tema quiero aprender...
Un besazo pata to@s.


Primero, por alusiones:


- De hecho creo que tengo un par de ellos, Duschgel. Y quizás uno, como mínimo, se sorprenda.


- No soy nadie para enseñar nada, Cuéntame. En el sexo todos aprendemos y nos sorprendemos día a día.


Y ahora... valor y al toro

No entiendo hacer el amor sin reír. Es un momento de fiesta. Obviamente no estoy hablando de carcajadas (aunque, de hecho, las hay). Quizás el verbo correcto sea sonreír pero... ya usé la S (es un gran problema no tener el abecedario prediseñado... de repente te das cuenta que ya usaste una letra).

Normalmente las veces en que todo ha ido mal ha sido por tensiones extrañas que acaban trasformando un situación fresca e improvisada en algo exigido u obligatorio. De repente, parece un estudio comparado, gana la mente y ya la hemos liado. Alguno de la pareja está bajo presión (y no es un juego de palabras) física o mental o, simplemente, está en otro mundo.

Antes de seguir que conste que hablo de hacer el amor… no de un rollo ni nada parecido. Por que, vamos, si se trata de liberar hormonas comprenderéis que todo cambia y el "aquí te pillo" es un subidón de otro tipo.

Pero mis momentos más memorables son recuerdos de situaciones divertidas.

Ya tenía barba mi primera vez (bueno… en séptimo de EGB ya la tenía... así que tampoco es un gran descubrimiento) y fue en el sitio menos romántico del universo. No, no fue en el coche (mi forfi y Dardo, de todas maneras, tendrían que tener un post aparte). Por aquel entonces yo no tenía ni carnet, ni coche, ni tiempo, ni ganas de sacármelo… ni necesidad. Invité a la chica en cuestión al lugar menos fashion: un correfoc* y aceptó. La fantástica noche acabó con los dos bañándonos (vestidos) en la playa a las mil… Obviamente nos tuvimos que cambiar (para salir y tal) y, hábilmente, yo tenía las llaves de cierto local. Fue encima de una mesa, la de reuniones. Más tarde fue el lugar elegido para acabar con varios proyectos sin que ello quitara nunca mi sonrisa irónica.

¿Mi comentario sobre la primera vez? Fue bien, gracias. Hubo muchos fallos técnicos (alguno un pelín grave) pero lo mejor fue reírnos de la situación. Si tuviera aconsejar a alguien sólo le diría que, por favor, se deje llevar… y se deje guiar. El orgullo está muy bien pero hay que saber comértelo (no juegos de palabras, recuerda) con patatas en ciertos momentos.

¿Y si no ríes no disfrutas? Sí, claro que sí. Ahora parecerá que si no me estoy partiendo la caja no funciono.

Recuerdo otra vez en el que nos dejamos llevar por el ímpetu juvenil y todo eso… y cuándo salimos de nuestro encierro habíamos sufrido algunos pequeños despistes en la ropa… de los cuáles tardamos un buen rato en darnos cuenta.

O la vez que intentamos realizar un concurso de aguante.

E intentar posturas… eso puede ser, básicamente, desternillante…

Lugares extraños... hay alguno que sólo se entiende por subidones hormonales...

Aparte de todo el tema sexual la R de reír (la he usado como mera excusa para responder), es importante para mí. Con el tiempo he aprendido a sacar cosas positivas a casi todo. Y eso, señoritas, este genial… justo hasta que deja de estarlo. Ver las cosas desde más de un punto de vista puede a llegar a ser histérico.

Frase del día.-

¿Puedes dejar de dar vueltas a todo lo que digo?


*Correfoc (o ball de diables).- Fiesta popular que se basa en que unos descerebrados (protegidos hasta las cejas que no son tontos) corren delante y bailan con otros locos que, vestidos de diablos, les bañan con chispas y petardos.

Yo en un correfoc. Bueno soy yo o Anómalo.


Video largooooooo de un correfoc en Blanes.

3 comentarios:

BACCD dijo...

Tako, ¡me ha encantado tu post! Sí, claro que sí, hay que reírse, ¡qué importante es!

No sé si puedo dejar de dar vueltas a todo lo que dices...

Un besote.

Tako dijo...

Duschgel

¡Un placer!

Pero no le des muchas vueltas... lo mejor, ya sabes, dejarse llevar.

Besos.




En otro orden de cosas he eliminado un comentario que era, simplemente, publicidad no deseada.

Carolina dijo...

Ha dicho usted R:

De rozamientos ruborizantes?