jueves, 25 de enero de 2007

I de Intución

Estás apunto de entrar en (tras casi dos semanas) un post largo. Se aconseja para su lectura alcohol (en el post te indicaré alguno) y algo para picar (preferentemente jamoncito).


Ayer, cuándo respondía el meme de Lorz (Lorz, ¡cuidado!... ¡¡nombrarte dos veces puede traer consecuencias con Lorzanovio!!) dejé caer una frase a la que llevo dando vueltas hace unos días (no, no me refiero a la frase del día):

Intuyo que estas frases me quieren decir algo... pero no lo logro descifrar.
La I de Intuición.

Empecemos dejando claras las cosas: soy de los que defienden que los hombres no tenemos ningún tipo de intuición. Cero. Si debes comunicarte con ellos (ya sabes, pedirles algo: que suban cien kilos de agua, que se peleen con un mueble prefabricado, sexo – bueno, eso no, que siempre es fácil – o lo que sea) lo mejor es adoptar la postura Kubiac.



¡Mejar! !!Ara!! (¡Comida! ¡¡Ahora!!)

En mi caso no es diferente. No tengo intuición. Claro que yo sustituyo mi intuición con imaginación, impulso e improvisación. No es que tenga ninguna de las tres en exceso pero, como decía el capitán planeta, la fuerza está en su unión.

Quiero decir: yo no intuyo. De verdad. Si me miras, mientras cenamos, a los ojos con mirada de gata mientras sonríes a dos carrillos yo imaginaré una de la lista, por ejemplo:

1.- Te está gustando la comida.
2.- Ríes de algo que has recordado.
3.- Estás recordando tu ex.
4.- Tengo una mancha en la camisa.
5.- Me estas tirando los trastos para tener sexo aquí, ahora... encima de la mesa.
En ese momento elige mi impulso la respuesta que más le conviene y mi improvisación actúa si escojo la respuesta equivocada (“¿qué hago quitándome la camisa?... esto... ¿ves?... la tengo sucia“).

Muchos de los que me conocen saben que no tengo, en absoluto, ningún tipo de poder intuitivo. Tengo otros poderes, claro (alguno secreto) pero no el sexto sentido. Y francamente, de los otros cinco, sólo voy sobrado en tres. Además, como dice el gran D., lo que tengo yo son simples prejuicios (de los buenos, aviso).

Hace unos días fui subido de rango. Me nombraron brujo. A mí. A ver no tengo queja pero... ¿a mí?. Yo siempre he dicho que tengo a mis brujas (antes eran tres pero se ha nombrado recientemente una cuarta, rompiendo la trilogía... que, por cierto, cambiando de tema, si alguna vez escribo no haré nunca una trilogía) y ahora me hacen la faena de darme el cargo brujo.

No tengo queja. Fue una ceremonia como mandan los cánones. De fondo estaba Piratas de Caribe, la buena (que no llegamos a ver cómo acababa... cosas de la piratería), en la mesa: pizza, palomitas, cerveza (rubia y negra) y lambrusco. El pacto se firmó con sangre de toro. Hasta me hicieron la prueba de fuego de todo brujo: la adivinación del futuro (y dije lo de Esme... "¿el futuro?... negro").

Hasta ahí todo bien. Pero claro. Debe existir una razón, para volver y para irse. Y, aunque no haga falta muchas veces, para llegar a cargo de brujo deben darte una razón. Me la dieron:

- Eres muy intuitivo.
- ¿Qué?
- Eres muy intuitivo.

¿Me estás hablando a mí?

Pero nada. Aquí estamos. Con mi cero en intuición, mis nuevos enseres de brujo (gorro con pico incluido). A ver que hago yo ahora.

Como primera medida (en verdad, ya lo he explicado, no es la primera... es la tercera) y, por el poder que se me ha concedido, convoco a todas mis brujas para que enero acabe dando alguna sorpresa. Sea la que sea.

Frase del día.-
¿Me estás regalando lo que te regalé yo a tí?

3 comentarios:

Duschgel dijo...

Bueno, y yo te pregunto: ¿qué te ha conducido a elegir a tus brujas para que lo sean? ¿Tu intuición? ¿O te has basado en otras cosas para ello?

Y si tus brujas son brujas, porque por algo las has elegido, ¿no deberías confiar en su intuición cuando te dicen que tienes intuición?

Bueno, si no se entiende nada de lo que digo, lo achacaré al vino de ciruelas que me han servido en el restaurante chino ;P

Tako dijo...

Así me gusta, que me hagas caso. Lo mejor es leer este post bajo los efectos de alcohol. :-)

Besos

Duschgel dijo...

Por cierto, me quedo con la primera versión de la canción :-)