lunes, 26 de marzo de 2007

Escenografía

Si gustas del teatro sabrás que decir, al salir de una obra, “me ha encantado la escenografía” es similar a “eres muy simpática” o “eres mi mejor amiga”. A no ser que vayas a ver Mar i Cel (por poner un gran clásico) y describas “me han encantado los actores, la canciones y, sobretodo, la escenografía”… en cuyo caso estaría en un símil de “es guapa, inteligente y, además, muy simpática”.

Este fin de semana Iditxa y un servidor hemos recibido un regalo en forma de estancia en un parque de atracciones. La compañía (Úrsula y Nemo) era ideal pero, del parque, sólo puedo decir que me ha encantado la escenografía. Atracciones cerradas por el tiempo (vale, no es culpa de ellos), otras cerradas por problemas técnicos (llegamos a la conclusión que había UNA pieza – seguramente una tergiversicina – que colocaban en una atracción para solucionarla… el problema: antes la quitaban de otra). Por suerte la compañía era genial. Y además nos hemos relajado muchísimo (y eso que Nemo es mucho Nemo).

El domingo, a la hora del café (las 15:30) estábamos en uno de los 56347 bares y/o/u restaurantes y/o/u tiendas y/o/u puestos de comida rápida (sí, usted puede comprar recuerdos de una atracción que no ha estado abierta en todo el fin de semana). No nos servían (otro gran clásico) y decidimos irnos. El camarero atento (que luego nos indicó que no era camarero y no le podíamos pedir, él sólo guardaba la puerta) nos advirtió.

- ¡No se marchen ahora! Está a punto de empezar el espectáculo.
- ¿El espectáculo?.... Pero… ¿no es a las cuatro y media?
- … Es que SON las cuatro y media.

Sí, efectivamente. Tres adultos y nadie había recordado el cambio de hora. Pero, lo peor, es que fuimos tarde a desayunar (y nosotros contentos pensando que habíamos llegado por los pelos, tras el sprint que nos hizo dar nuestro pesado particular), al mediodía nos reíamos del hombre de la cola* (insistía que eran las dos) y, sino hubiera sido por ese momento, Úrsula y Nemo (definitivamente) NO hubieran llegado a su avión de regreso.

Además de eso, hay que admitir que ese espectáculo (y varios más que vimos ya que las colas en las pocas atracciones abiertas eran mortales) no sólo fue bueno por su escenografía.

Frase del día (Iditxa).-
Joer… jamás se me había pasado tan rápido una hora. He perdido una hora de mi vida con un click de reloj.
*La cola de espera, otro gran clásico de ese parque de atracciones.

3 comentarios:

Duschgel dijo...

Muy buena la comparación con el teatro. Y las colas, demasiado típicas de tantos lugares, por desgracia.

La frase del día es grande, muy grande. Y me ha encantado cómo lo has contado todo :-)

Un beso.

Antígona dijo...

Jeje, creo que esa historia de la hora me resulta un "poco" familiar... me parece que mi record personal de despiste horario es haberme enterado del cambio al día siguiente por la noche al poner la tele y comprobar que la película que quería ver ya estaba a la mitad... y pasé un buen rato quejándome de la informalidad de los programadores!

Pero me alegro de que no saliérais volando de ninguna atracción... aunque menuda atracción más divertida hubiera sido, no? :-)

Tako dijo...

Duschgel

Muchas gracias

Besos

Antígona

:-)

Nosotros llegamos a la conclusión de que habíamos tenido suerte: por descubrir la hora y por no salir volando.

Besos