jueves, 29 de marzo de 2007

Cuento políticamente correcto

Aquí iba un advertencia y/o/u preliminar... pero lo he quitado... puede usted hacerse el suyo.

Hansel, Gretel y Pulgarcito no lo entendían.

- ¿No ganó por votaciones Caperucita?

El Hada madrina volvió a respirar profundamente… nadie le había dicho que los niños fueran tan pesados.

- Sí, pero los tres cerditos juntaron sus escaños y ahora gobiernan el país de las maravillas.

Gretel arqueó las cejas, rollo Sobera:

- Pero… ¿el malo sigue siendo el lobo?

- Bueno… no es el malo, es la oposición.

- Pero – inquirió Pulgarcito - ¿la oposición no era Caperucita?

- Me refiero a la otra oposición.

- Vale... entonces... no entiendo lo del cerdito - protestó Hansel.

- El cerdito dejó la casa, quería irse con la oposición.

- ¿Con el lobo?

- No, con Caperucita.

- Bueno... pero los otros cerditos al menos seguían en su casa.

- No.

- ¿No?

- No, el cerdito se había llevado la llave.

Mientras pasaba esto el gato se seguía poniendo las botas.

Recomiendo en este caso, quizás como curiosidad, Cuentos infantelies políticamente correctos y Más cuentos infantiles politicamente correctos ambos de James Finn Garner.


6 comentarios:

Duschgel dijo...

Sir Villet, es usted la inspiración en persona :-)

¡Gracias por las recomendaciones!

Reciba usted un beso en la mano.

Antígona dijo...

No se puede uno fiar de los cerditos, a la que menos te lo esperas se cambian de chaqueta, pretenden fugarse con la oposición y luego encima se alían entre sí para gobernar. Pero si no tienen dos dedos de frente ni una opción política clara!

Señor señor, vivir para ver...

Gracias, Sir Villet, por esta lección de realidad que su cuento nos ha proporcionado.

nochnoi dozor dijo...

MORALEJA, OJITO CON LOS CERDOS DESPECHADOS.



UN SALUDO

Sir Villet dijo...

Duschgel

Quizás son dos libros que no pasan del mero entretenimiento curioso pero, ya sabe usted, lo difícil que eso puede llegar a ser.

Beso recibido, permítame quitarme el sombrero.

Antígona

Ahora también he recordado Rebelión en la granja que también estudiaba lo puerco que pueden llegar a ser los cerditos.

Por lo demás un placer compartir la realidad, señora.

Besos corteses.

NOCHNOI

(hey! ya lo escribo sin fijarme!)

OJITO CON L@S DESPECHAD@S EN GENERAL, COMO CONCEPTO

UN GRAN SALUDO

(aún espero su comunicación)

Antígona dijo...

Pues mire, si me perdona la grosería, la verdad es que hay mucho cerdo muy cerdo suelto.

¡Cuatro patas sí, dos pies no!

A sus pies, caballero

El veí de dalt dijo...

Tomo nota. Por cierto,...¿La Blancanieves pasaba por ahi, o estaba pactando un ménage a siete con los enanitos?