viernes, 23 de marzo de 2007

El porrón

Está semana he recordado, por diversos motivos, la historia de porrón.

Dedicado a Joan que, un día de Agosto, nos regaló esta bella metáfora... que quizás he adaptado un poco con el tiempo.


En una gran escalera de piedra, diseminados, podemos imaginar un centenar de jóvenes. Rondan todos los veinte años. Llevan casi dos semanas juntos aprendiendo, conociendo, fiesteando, disfrutando, hablando, compartiendo… y ahora están muy destrozados. Nadie ha dormido lo suficiente y menos ayer, que era la última noche. Cierto, no era la última. Pero sí.

En un kama-sutra poco erótico, pero muy novedoso, podemos verlos medio-girados siguiendo alguna conversación, apoyados en sus parejas de verano que juegan con su pelo, contando anécdotas o simplemente tumbados en la dura escalera. Nadie atiende.

Delante de la escalera, una gran plaza. A la derecha una iglesia, a la izquierda un comedor. Nadie lo ve pero Joan viene desde la izquierda con una mesa. Es calvo, alto y viene sonriendo. De repente uno, mientras mira las musarañas, se da cuenta y decide ayudarle. Joan deja la mesa con ruido y, con la mano, indica al samaritano que continúe sentado. Toda esta operación ha llamado la atención de algunos que siguen con la mirada el camino de Joan, de nuevo hacia el comedor.

Joan vuelve con un mantel y un cubo. Algunos codazos hacen que la mitad del personal vea a Joan poner el mantel y dejar el cubo cerca de la mesa. Los que tienen mejor perspectiva ven asomar una garrafa de agua de cinco litros y comentan y ríen con esta visión. Todos recuerdan, sobretodo los que después limpiaron los servicios, la razón que llevo a comprar agua embotellada. Es por ello que TODOS siguen con la mirada a Joan en su nuevo y último (pero no) viaje.

Joan vuelve con un objeto que nadie consigue ver. Se pone tras la mesa con las manos en la espalda. Es ese momento las escaleras pasan a ser un palco y la plaza un escenario. Y Joan empieza su función.

- Eres un porrón.

Mientras la gente se ríe Joan pone un porrón encima de la mesa.

- ¿Y qué le pasa al porrón?

- Está vacio.

- Efectivamente. ¿Y de qué nos sirve un porrón vacio?

- ¿De decoración?

Joan coge la garrafa de cinco litros del cubo y la deja encima de la mesa, al lado del porrón.

- Bueno... sí... pero vamos que la idea de un porrón no es esa. La idea de un porrón es que esté lleno.

Joan, levanta la garrafa e intenta llenar el porrón, sin éxito.

- Pero nunca lo conseguiremos si no quitamos el tapón del porrón.

- ¡Bien! ¡¡Ahora sí!! Eres un porrón sin tapón.

Joan se permite un paseo de su mirada, mientras sonríe. Nadie se mueve.

- Durante todo el tiempo que llevaís aquí habéis aprendido muchas cosas.

Coge una botella de aceite del cubo y llena, un poco, el porrón.

- Seguramente alguna un poco densa.

Un puñado de tierra.

- O algo muy pesado, o quizás algo que jamás se os volverá a olvidar.

Un litro de vino.

- Muchas cosas alegres.

Vinagre del malo.

- Quizás alguna situación agria, dificil de pasar.

Azúcar moreno

- Seguro que muchos algo dulce.

Y, de nuevo, la garrafa de agua.

- Y muchos más momentos y conocimientos que os ha llenado.

- ...

- ¿Quién os ha llenado? ¿Cúal es la razón que os hace sentir ahora fuertes?

- ...

- Vuestros profesores, vuestros compañeros, vosotros mismos, vuestras nuevas parejas, los nuevos amigos...

- ...

- Y ahora guardáis todas estas sensaciones.

Joan vuelve a poner el tapón al porrón y lo mueve con fuerza.

- Las mezcláis, las hacéis vuestras.

Pone el porrón en la mesa.

- Pero hay cosas que siempre destacan de las demás.

- ...

- ¿Y ahora qué? ¿Qué hacemos con el porrón lleno?

- ...

- Ir a vuestras casas... a vuestro trabajo... a vuestras ciudades.

- ...

- Permitir que todos beban del porrón lleno. Compartirlo, disfrutadlo, sufrirlo… y recordar…

- ...

- Quitar también vuestro tapón, dejaros llenar.

- ...

- Y así podréis volver a dar.

Y dedicado a todos los que llenan mi porrón.

8 comentarios:

nochnoi dozor dijo...

NO VIENE AL TEMA......PERO.....ME ENCANTA EL BLOG DE CANDELA.....NO SE LO DIGAIS....

Tako dijo...

JAJAJAJAJA

(guardo su secreto shhhhh... pero también puede comentárselo a ella, querido lider)

UN ABRAZO

Duschgel dijo...

Desde luego, una enseñanza preciosa que no voy a olvidar.

¡Feliz fin de semana!

Milongas dijo...

Tako me ha encantado esta enseñanza!!
El pequeño saltamontes.
Besos!

Tako dijo...

Duschgel y Milongas

Espero que la enseñanza os sea tan provechosa como a mí.

Un beso

Antígona dijo...

Gracias por compartir la enseñanza. Sabia donde las haya!

Besos

Be dijo...

Me ha encantado la historia, Tako.

Tako dijo...

Antígona

La sabiduria a veces nos atrapa aunque corramos.

Besos.

Be

Un placer compartirla, señorita.

Besos