martes, 4 de marzo de 2008

Y decirte alguna estupidez, por ejemplo...

De la serie reflexiones antes de los 31 .

Seguramente haya observado que esto del amor es, al menos, curioso. Puede que lleve siete años con el amor de su vida o que conociera a la princesa cuando ella le rescató de su torre perdida. Quizás usted se ha unido al grupo de personas abandonadas, con razón, sin razón o sinrazón. Que la rutina haya destrozado su vida o, peor, le sirva de refugio. Quizás juegue con la vida o ella con usted.




No, no es por ponerme pesado con la canción.

O que alguien le diga que nunca ha estado enamorado y tenga que admitir esa cruda realidad. Pero bueno dejaré estas reflexiones para otros momentos… que seguro que otros ya han realizado.

No, no me voy a escaquear, esta vez no. Uno es un maestro de fugas pero, de vez en cuando, hay que dejarse atrapar para cantar de plano.

Mil veces nos hemos preguntado por nosotros. Si seguimos algún patrón quizás sea:


Somos especialistas del escapismo, envídianos Houdini, que no nos dejamos impresionar por palabras que nos encasillen, ni por palabras que empiecen que por Am. Que mostramos corazón al corazón, muchas veces hiriendo por falta de costumbre. Que huimos al vernos necesitados del otro. Y quizás es verdad que al principio tú me seguías pero esas cosas siempre mutan y ahora empiezo a pensar que eres tu la pequeña guerrera que se avalancha a por los malos mientras yo, simplemente, sigo el ritmo.


Compañeros de viajes y aventuras nosotros al menos hemos sabido aguantar los ataques externos con ese pequeño halo protector que provocamos y no entendemos. Ese escudo que une nuestras dos burbujas y transmite magia atrayente. A nuestro lado continúa el tiroteo, poniéndonos a prueba… me comentan que ambos hemos pasado alguna noche en la UVI…


Y de repente los dos somos más que nunca solitarios y todo es diferentemente igual. Contradecimos al poeta y volvemos a andar las mismas sendas. Tomamos caminos que juramos no cruzar y nos engañamos diciendo que somos simples paralélelos que no se deben encontrar. Entonces ambos nos reafirmamos en una forma de ser que no es la nuestra.


Y cuando nuestros perseguidores se dan por felices, cuando ya han desarticulado nuestra pequeña banda mágica, justo entonces

2 comentarios:

Carolina dijo...

Me sorprende, Sir Villet, tanta sensibilidad manifiesta ... anda sintiéndose bien por estos días ?


Un beso,

Duschgel dijo...

"Quien calcula, compra en Sepu", dice mi madre. Pero los cálculos sólo sirven para las compras y poco más. El resto... ¡para explicarlo en un blog! (O no)

Besos sin escapes