miércoles, 15 de agosto de 2007

Todo tiene su tiempo*

Para que no se pierdan las costumbres… debes pensar que hoy... es lunes.

No nos conocimos directamente, nos presentaron. Yo recién conocía a mi hermano menor, en lugar de mi hermano menor, y tú andabas protegida por el cuidador. En aquel tiempo ambos andábamos perdidos. Tú quizás un poco más literalmente que yo, siempre ha sido así y tu lo reivindicas como esencia. Es curioso que dos perdidos encuentren un camino y que, aún más, seas tú quién, últimamente, hace de guía.

Aunimay

Cuando pienso en ti se mezclan recuerdos y vivencias, sueños y realidades, surrealismos e hiperrealismos. Cierro los ojos y cualquiera de ellos viene a mi mente. Colas eternas, dobles colas, gente que nos trata como vips, lugares mágicos descubiertos, viajes por hacer, compromisos no adquiridos compartidos. Fotos en la que se ve la felicidad pasada y por vivir.

Ya sam

Y quizás, por un vez y que sirva de precedente, me toca decir las cosas claras.

Sanoo kylla

Por que, tu sabes, mi mente tiende a tamizar y, encima, cuando no lo hago suelo expresarme de la manera menos correcta.

Sage mir ja

Pero hoy te imagino aquí, conmigo. Te imagino ayer, mientras dormía, princesa ámbar en mis sueños. O disfrutamos de mi restaurante favorito y tu me guías al tuyo, que es mi preferido. O estamos aquel restaurante lejano, a distancia de todos los problemas, reencontrándonos con nosotros mismos.

Dimmi di si

O compartimos una bañera e intentamos promediar nuestros diferentes gustos en la temperatura del agua. Y de repente suena una canción, pero no desesperada, que parece pensada para ese momento. O por fin cumplo mi promesa de llevarte al teatro (¿nunca tengo tiempo?). Y, sabiendo que en verdad me quieres como soy, decido mentirte un poco: me pongo mis mejores galas, ese perfume de copista, mi camisa de la suerte y te llevo a ver la rebelión de los chanchos. Y nos vamos de fiesta y temblamos al bailar como si no nos conociéramos, como si fuera la primera o la última vez. Y me pongo, definitivamente romántico.

Dis moi oui

A la hora o al día siguiente me doy una ducha fría de realidades enfrentadas, de cotidianidad absurda. Y nuestro círculo cercano nos pregunta, nos interroga y culpo al tiempo, la distancia, el mal estado del campo o cualquier otra que mi mente elija.

Say yes

Mientras yo, en el fondo, sólo pienso una frase.

Dime que si

Aunque, bien pensado, quizás tú y yo somos un poco Arjona...



...y para decir si... decimos no**.

Si me dices que si, piénsalo dos veces,
puede que te convenga decirme que no.
Si me dices que no, puede que te equivoques,
yo me daré a la tarea de que me digas que si.

Si me dices que si dejare de soñar y me volveré un idiota,
mejor dime que no y dame ese si como un cuentagotas.
Dime que no, pensando en un si,
y déjame lo otro a mi que, si se me pone fácil,
el amor se hace frágil y uno para de soñar.

Dime que no…
…y deja la puerta abierta.

Dime que no
y me tendrás pensando todo el día en ti,
planeando la estrategia para un si.
Dime que no,
lánzame un si camuflageado,
clávame una duda
y me quedare a tu lado.


Si me dices que si, se fugará lo incierto,
y esa cosquilla en la panza cuando estás por venir.
Si me dices que no, seguiré conquistando,
descubriéndote cosas que ni tú te conoces.

Dime que no…

Siempre lo fácil me duró tan poco
y, no lo niego, me divertí.
Pero la soledad me ha vuelto loco,
por que el amor nunca ha pasado
por aquí.

Dime que no…

Dime que no…






*El título es una cita del Eclesiastés

Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora:

Tiempo de nacer y tiempo de morir;
tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado;
tiempo de matar y tiempo de sanar;
tiempo de destruir y tiempo de construir;
tiempo de llorar y tiempo de reír;
tiempo de estar de duelo y tiempo de bailar;
tiempo de esparcir piedras y tiempo de juntar piedras;
tiempo de abrazar y tiempo de dejar de abrazar;
tiempo de buscar y tiempo de perder;
tiempo de guardar y tiempo de arrojar;
tiempo de romper y tiempo de coser;
tiempo de callar y tiempo de hablar;
tiempo de amar y tiempo de aborrecer;
tiempo de guerra y tiempo de paz.


**Y sabiendo lo que Ricardo dice de esa canción: "'Dime que no' es una de las canciones que se ha volteado en mi contra como es fuerza, hasta he llegado a pensar que pudo haber sido un error haberla escrito.

A mi me gusta la canción, me gusta lo que dice, me gusta lo que trata de representar la canción. Pero lo que no me gusta, es que desde que la escribí y la compartí, estadísticamente los 'no' se me han multiplicado, cosa que no es de mi agrado.

Estoy con unas ganas terribles de escribir una canción que se llama 'Dime que si', para aminorar un poco la enorme cantidad de problemas con el 'no'.

'Dime que no', pude haberla cambiado, 'Dime que si', ¿O no?".






Por cierto que gran palabra, camuflageado. Carroll estaría orgulloso.

4 comentarios:

Antígona dijo...

Eeeeehh... ¿la primavera no fue hace unos meses? :P

A ver si me aclaro, si cuando uno quiere decir sí dice que no, entonces cuando dice sí está en realidad queriendo decir no... Uy, qué lío, la confusión puede ser mayúscula. Aunque, como se sugiere en la canción, es cierto que un "no, pero..." sirve muy bien para mantener la tensión.

En cuanto a que todo tiene su tiempo, no puedo estar más de acuerdo. Los griegos lo llamaban el kairós, el momento propicio. Y éste llega a veces cuando uno menos se lo espera.

¡Un gran beso, Tako!

Sueños dijo...

Holaaaa:
Jajaja ¿Quién le ha visto y quien le ve Sr. Tako?
Los lunes, pueden ser un buen día, para lo que dijo, si no recuerdo mal, San Juan de la Cruz: “Para ir a donde no se sabe, hay que ir por donde no se sabe". El día del kairós griego, el día de la oportunidad. Como ha dicho Antígona (que sabe mucho más del tema), en Grecia le daban mucha importancia a eso de aprovechar las oportunidades como transición del presente a algo mejor. Es obvio que nunca sabemos si va a serlo, pero ahí está la sabiduría de cada cual para aferrarse al kairós.
La experiencia del momento oportuno (kairós) se relaciona con experiencias cotidianas, como el momento adecuado de la siembra y la cosecha, en el mundo de la agricultura, se relaciona también con la destreza de guiar una nave por el tumultuoso mar. Todo tiene su momento, su oportunidad feliz.
¡Que dichos momento de oportunidad y dicha, te traiga más por aquí, para compartirlos con nosotros!

nochnoi dozor dijo...

DIOS....VUELVO DE VACACIONES Y LO QUE ME ENCUENTRO ES UN PEZADO DE POST KILOMETRICO......CON UN SOLO DOCUMENTO AUDIOVISUAL.......EN FIN....LO LEERE POR TANDAS.....QUE VINIENDO DEL SR. TAKO.....INTERESANTE COMO MINIMO SERA.

EXTENSOS SALUDOS.

Duschgel dijo...

¿Y qué pasaría con un "sí, pero..."?

No, mejor "sí". ¡Te deseo un SÍ requetegordo!

¡Un besazo desde la proximidad infranqueable!